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Las seis áreas con más riesgo ecológico en Cayucupil [Fotos]

Considerando el hecho que Cayucupil necesita fomentar el desarrollo y el trabajo en sus pobladores está siempre presente la idea de ocupar distintos sectores del valle para la ejecución de proyectos que involucren intervenir los recursos naturales. Esto no sería problema si se considera el hecho de ser responsable una vez que los trabajos hayan finalizado, pero no es así.

Han quedado amplias grietas en el terreno, se ha levantado la arena del subsuelo, se ha desviado el cause de los ríos Butamalal y Cayucupil indiscriminadamente, el terreno descubierto se está erosionando considerablemente, etc. Separamos de este breve análisis las actuales iniciativas de generación de energía mediante Hidroeléctricas.

1. Vertedero Los Aromos, Sector Avellanal - Santa Clarisa


Situado en el lugar desde mediados de los noventa el vertedero "Los Aromos" es quizá el punto ecológicamente mas vulnerable en Cayucupil. Esta situado a la entrada del Valle y su cierre estaba programado para 2008. Varias viviendas aledañas conviven diariamente con los tradicionales jotes y otras avez de rapiña quedando expuestas a infecciones. Las napas subterráneas están contaminadas por lo que el riego y otras actividades agrícolas están entrampadas. El vertedero continúa funcionando con normalidad y hasta algún tiempo recibía 750 toneladas de basura mensuales (ver aquí).

2. Acopio de áridos, Sector Butamalal Bajo.


Zona con mucho daño ecológico en el pasado que hoy nos muestra una cara bastante fea. En el lugar existió un centro de acopio de áridos y no se hizo una restauración del suelo en el que se encontraba. En frente de este hay viviendas y a un costado se pretende instalar la casa de máquinas de la Central Hidroeléctrica Butamalal. Según el profesor Clímaco Hermosilla este último lugar sería el sitio exacto de la Batalla de la Quebrada de Purén.

3. Chancadora de Piedra, Sector Butamalal Bajo.


Otro de los puntos más complicados de nuestro recorrido. Las plantas de empresas como Naguilán S.A., Livio Maggi, etc. funcionaron en este lugar desde fines de los ochentas dejando este lamentable saldo: Río Butamalal intervenido en su totalidad y aguas estancadas que han provocado incluso enfermedades a improvisados bañistas en el lugar. Hoy se encuentran varios vehículos de extracción de material abandonados en la zona. El lugar esta prácticamente irrecuperable.

4. Chancadora de piedra y acopio de áridos - Sector Cayucupil -  Butamalal Bajo


Actualmente se continúa trabajando en este lugar extrayendo material para adecuar caminos forestales en la zona sur de la Provincia. Este punto ha sido utilizado para la explotación de áridos desde hace unos quince años, pero hoy ha visto disminuida su veta, es de esperar que la empresa se retire sin limpiar lo destruído.

5. Extracción de áridos, Cayucupil - Rucañirre - Tres Sauces


Veta que encuentra actualmente siendo explotada (sector inferior), en el lugar transitan camiones la mayor parte del día y se genera material particulado indiscriminadamente. En la parte central de la ilustración se ve otro yacimiento el que fue desocupado hace unos años por no encontrar suficiente material, quedo en las mismas condiciones que los anteriores.

6. Chancadora de Piedra y Acopio de Áridos - Sector la Curva


Utilizada por última vez hace unos cinco años, este lugar esta visiblemente erosionado y no se puede utilizar con fines agrícolas. Además genera acumulación de aguas lluvias y por el desvío del estero genera de vez en cuando inundaciones en algunas viviendas cercanas en la época invernal. En las cercanías del lugar se encuentran mas lugares donde se ha extraído material pero en menor cantidad.

Artículos Relacionados.

- Riesgo ecológico en el Valle de Cayucupil (link)
- Los efectos del vertedero (link)
- Basura: Nuevo problema de la Provincia y de Cayucupil (link)
- Mapuche piden termino de daño ecológico en Cayucupil (link)
- Empresas de áridos reguladas en el resto de la Provincia de Arauco, ¿En Cañete cuándo? (link)

Fotos: Google Earth

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Leyendas de Cayucupil: La Mina de José Cebolla


En 2006 publicamos la historia del mapuche José Poico, un antiguo habitante de los faldeos de “El Avellanal”, sí, camino a Cayucupil. Para quienes no han leído su historia aquí la tenemos para darle lectura una vez más.

Estos acontecimientos se remontan al año 1939 más o menos. A siete kilómetros, camino a Cayucupil, antiguamente se le llamaba camino del Avellanal, y ahora se le llama “La Variante”. En ese lugar existe una quebrada de norte a sur donde era buscado el tesoro de Pedro de Valdivia, de acuerdo a las siguientes versiones:

Cerca del Avellanal, vivía un mapache llamado José Poico, apodado “José Cebolla”. Él vivía con su esposa y su única hija. Eran muy pobres, lo de más valor que tenían era una yeguita baya, en la que José Cebolla periódicamente venía a Cañete, pero comúnmente se emborrachaba y regresaba sin nada. Muy a menudo se le veía trabajar en joyas de plata, que luego vendía o cambiaba por víveres en Cañete.

Llegó un día en que su hija recibió el don de machi, y él comenzó a hacerle los atuendos en plata. Siempre lo veían internarse en el Avellanal con un martillo y un cincel, y sus vecinos lo veían trabajar en su casa con pequeños trocitos de plata, los cuales machacaba y fabricaba las joyas y, en esa forma, él terminó de hacer todas las piezas para vestir a su hija Juanita.

Pasan algunos años, y cierto día José Cebolla intentó negociar con un vecino el secreto de la mina de plata a cambio de una yunta de novillos, pero esta persona nunca llegó a su casa con los animales, ya que la gente de ese lugar era muy incrédula y, además, al ver a José Cebolla tan pobre, no le creyeron que hubiese tenido una mina de plata.

Aproximadamente en el año 1947, muere su esposa, la que es enterrada cerca del Avellanal, casi a la entrada Este, al lado de un roble. A través de los años, el tronco del árbol toma forma parecida a un caballo. Cada vez que alguien pasaba por el Avellanal, camino a Cayucupil, decía que ahí estaba el caballo de José Cebolla cuidando a su esposa y a su mina de plata, pero otros decían que era el caballo de Don Pedro de Valdivia que quedó esperándolo mientras escondía su tesoro.

Después de algunos años su hija decide venirse a vivir a Cañete, ya que José Cebolla se enferma y muere en el año 1952, siendo enterrado en el cementerio local.

De la machi Juanita no se sabe si aún vive, pero posteriormente, todos los que conocieron a esta machi y conversaron con ella, fueron al Avellanal en busca de esta mina, ya que se suponía que era el tesoro de Pedro de Valdivia.

Pero mucho se comentó de todas las personas que fueron al Avellanal y al internarse allí, sólo escucharon el galope de un caballo, que nunca pudieron ver y se comenta, que era José Cebolla en su yegua que cuidaba la mina de plata, la que hasta ahora no ha sido encontrada.

Si en aquellos años algún vecino hubiese llegado a la casa de José Cebolla, con una yunta de novillos a cambio del secreto de la mina de plata, esta historia habría tenido otro curso.

Recopilación realizada por
Edith Soto Flores
Profesora General Básica
Lebu
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Extraña desaparición de gran cantidad de señalética en Camino a Cayucupil

Un número aún no determinado de señales de tránsito habrían sido probablemente hurtadas de la ruta que une a Cayucupil con Cañete, según consigna la denuncia hecha por uno de nuestros lectores, quien con bastante frecuencia viaja a nuestra localidad por motivos de trabajo.

Entre lo que se habría escuchado extraoficialmente es de que las señales daban mucha luminosidad al enfrentar la curva del Avellanal (ver imagen) y perjudicaban la visión en la pendiente que prosigue, por lo que se habrían retirado en su totalidad.

Aún así resulta bastante raro, ya que, en otros lugares los necesarios implementos igual fueron sacados, dejando sólo las barras de metal. Una situación a tener en cuenta, ya que, es muy habitual que turistas inexpertos en la ruta podrían sufrir alguna clase de percance.
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Vistas en Verde 36: "Recorriendo Cayucupil en dos ruedas"

En una excelente pista para practicar se ha transformado el trayecto que une a Cañete con Cayucupil a causa de la pavimentacion de la Ruta P-560. De esta manera cada día llegan los fanáticos de este deporte a practicar al Valle.

Desde la campeona cañetina Olga Cisterna hasta los más promisorios del deporte llegan a nuestra localidad a buscar mayores logros para sus incipientes carreras. El año recién pasado se vio consolidado por la realización del Campeonato Regional de Ciclismo (ver aquí).

Las ventajas que acarrea el terreno es el relieve que favorece la práctica, curvas pronunciadas, rectas muy marcadas y cuestas como "El Avellanal" hacen que los ciclistas de pista busquen en Cayucupil una muy buena alternativa para desarrollar su deporte.

Para nuestros amigos fanáticos del descenso, ascensos y mountain bike en general no todo está perdido, pues como hablamos en 2007 (ver aquí), los cerros que nos cobijan también albergan grandes sorpresas en las rutas y senderos de Nahuelbuta.
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Vistas en Verde 24: "Los efectos del vertedero"

Muchas veces la belleza de Cayucupil se ve empañada por este tipo de situaciones, como las provocadas por el vertedero. La abundancia de estos carroñeros hace evidente y necesario un control de las autoridades respecto a estos lugares de acopio de desechos.

Cayucupil ha hecho en reiteradas ocasiones esfuerzos para el cese de esta ocupación y del riesgo ecológico que esto mantiene tanto para las siembras que se realizan en sus cercanías, como para la salud personal por la evidente contaminacion de las napas subterráneas del lugar, ya que, el agua de pozo se utiliza ante la ausencia de sistema de agua potable en aquel sector de "El Avellanal".

Foto: Claudio Valenzuela M.
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Increíble: Bus se quemó por completo en Cayucupil

Una terrible noticia alteró hoy la tranquilidad del valle de Cayucupil, pues una vez mas la locomoción colectiva se vio envuelta en un accidente, esta vez en un serio hecho en el sector de la Bajada del Avellanal.

Nuestro blog tuvo acceso a escalofriantes fotografías que muestran el inicio de las llamas del malogrado microbus. El incendio se produjo según testigos a una falla eléctrica dentro del móvil que propicio las llamas en el panel delantero de la maquina que obligo al rápido desalojo de todos los pasajeros que a esa se trasladaban hacia Cañete.

El transito estuvo cortado por varias horas en el sector "El Avellanal" distante a tres kilómetros de Cañete y a unos ocho de la Villa de Cayucupil. Al lugar llegaron varias unidades del Cuerpo de Bomberos de Cañete, que no pudieron hacer mucho ante la voracidad de las llamas que consumieron en minutos el medio de transporte.

El rápido escape de los usuarios del bus permitio que esto no se transformara en una tragedia de proporciones dada la antiguedad de la maquina y sumado a problemas mecánicos anteriores que según algunos testigos mencionaron en el lugar. Sólo el conductor resulto con quemaduras en dos de sus extremidades. Las perdidas se evaluan cercanas a los diez millones de pesos.

Una vez mas esto nos hace criticar una vez mas el sistema de transportes hacia Cayucupil, la precariedad de algunos buses no distan mucho de las anecdotas que yo vivi hace mas de 10 años (ver), ni de las que han ocurrido hace menos tiempo (1) (2). Esto llama a efectuar una fiscalizacion mas férrea en las revisiones técnicas, ya que, hoy por hoy tenemos transitando vehículos que dejan mucho que desear por nuestros caminos.

Fotos: Claudio Valenzuela
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Ruta P-560: La ruta que jamás se entregó.

Resulta por decirlo menos, gracioso, esta situación que se esta propiciando con el camino que une Cañete con Cayucupil. A poco más de un año que las obras hayan finalizado este aun esperan ser inauguradas, aunque ya han salido voces alarmantes.

A fines de 2007 se anunciaba con bombos y platillos, la inauguración de la ruta P-560 que uniría definitivamente el Valle de Cayucupil con la ciudad de Cañete, a través de una vía expedita, pavimentada, señalizada según los mas altos estándares y asequible todo el año. Una inversión que además bordeaba los 7 millones y medio de dólares con la que la Constructora Figueroa Vial entregaba los trabajos. Lamentablemente la Presidenta Bachelet había prometido a la prensa no volver a Cañete mientras no se construyera el Hospital, así que el encargado fue el Ministro Eduardo Bitran, quien por su parte pasaba por un mal momento. Una serie de problemas en otras obras viales del país (ver aquí) y por la construcción de la ruta P-160 (ver aquí) serian un escenario bastante poco grato. El resultado sin lugar a dudas era evidente, no se haría muy pronto y se suspendió en reiteradas ocasiones, hasta que no se insistió más y de ahí surgieron ciertos comentarios…

Subida del Avellanal, 2005

El MOP que habría dado visto bueno a la construcción, luego se encontró con ciertas falencias en las capas de material asfáltico del camino, proponiendo la reconstrucción de los sectores dañados, los que fueron reemplazados con unos “pintorescos” parches en una ruta que no llevaba ni un año prestando servicio (ver aquí). Además en otros sectores se presentaron fallas como en la subida del Avellanal con un desnivel preocupante al enfrentar la pronunciada curva de San Antonio.

El año 2008 trajo muy buenas noticias como la aprobación de proyectos de mejoramiento integro de barrios en Cayucupil, que trae consigo la construcción de alcantarillado para la zona de mayor densidad poblacional. La sorpresa fue grande cuando se pensó en como se atravesaría la vía mas segura para trasladar las grandes cañerías que se necesitan para la ejecución del trabajo. La opción fue una sola, el camino, lo malo es que se ese trabajo que se dio hace cerca de tres años hoy “posiblemente” sea reconstruido para albergar la conexión sanitaria para la Villa, significando nuevos gastos innecesarios.

Pero en fin son solo trascendidos, ¿A quien creerle?
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Antes y Después o Después y Antes


Bajada del Avellanal 2005-2008
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"New look" de "El Avellanal"

Ha sido parte de varias entregas pero yo creo que es necesario seguir mostrando el “new look” de Cayucupil, la nueva apariencia del camino hace que lugares de gran belleza como el “Avellanal” resalten aun mas a la vista de cualquiera.
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Recuerdos de un maestro: Ricardo Coloma Díaz

Al recordar a Don Ricardo Coloma Díaz, no se puede dejar de mencionar todo su amor y cariño que mostró a los niños, y los jóvenes; para quienes siempre existía una palabra de amor, de aliento, de esperanza o de ilusión.

Don Ricardo vivió por muchos años en la Villa de Cayucupil, surgiendo en su corazón un gran amor y cariño por esta tierra, por este hermoso valle enclavado al sur de la Provincia de Arauco, rodeado por la majestuosidad de la Cordillera de Nahuelbuta; donde el puma ruge en la montaña, donde el copihue nace en lo más tupido de los bosques, donde no sale nunca el sol y donde el campesino se hace cada día mas hijo del rigor de la naturaleza; en este valle donde pareciera que Dios colocó su bendición, transcurrió gran parte de la vida de un hombre que hizo de la música una de sus grandes pasiones, sintió un gran amor por la raíces folclóricas de su tierra, desde hizo de la música su favorita, demostrando grandes cualidades artísticas. El folclore fue uno de sus grandes amores, el amor por su tierra y sus raíces folclóricas fue lo que lo llevó a ser integrante y director artístico de varios conjuntos folclóricos en nuestra comuna. El amor a su villa de Cayucupil, lo lleva a crear la canción “EL CARBONERO”, en homenaje a este hombre campesino que baja de los más alto de la Cordillera de Nahuelbuta a vender su tan preciado producto: EL CARBON.

En homenaje a este personaje tan querido por toda esta comunidad, le entregamos como regalo la canción del Carbonero; de autor de quién descansa en paz RICARDO COLOMA DIAZ, fallecido en 1995.

EL CARBONERO

De la cordillera vengo
Caserita con carbón
De la cordillera traigo
Un tizón calentaor.

Y las chiquillas temprano
A mi me salen a catear
Agarran mi tizoncito
Pa poderse calentar

Vengo del porvenir
Bajo a butamalal
Ya llegaré a Clarisa
Subiendo el Avellanal.
Carboncito quien me comprará
Carboncito de lingue no más.

Los puentes mellizos
Los pasé de mairugá
Ya voy llegando donde
Los concha señora.

Los bueyecitos flacos
Ya no quieren tirar más
Apúrense chiquillos
Donde Juanito el ay, ay, ay, ay
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Digüeñes, varilla en mano a Cayucupil

Comenzando septiembre hemos visto aparecer desde ya en nuestros árboles los tradicionales "Digüeñes" o "Quireñes" (Cyttaria spp., Discomycetes), estos hongos que crecen en los conocidos hualles y otras especies, ya comienzan a ser avistados en el sector del Avellanal en Cayucupil haciendo que cada fin de semana sean muchas las personas que varilla en mano se internan en los matorrales para lograr botar alguna que otra maceta de estos ricos comestibles.

Así que a prepararse todas las dueñas de casa porque mas que algún paladar querrá degustar las ricas ensaladas de digüeñes.

Lamentablemente la sustitución del bosque nativo por cultivos forestales, como el pino y fundamentalmente el eucaliptus ha hecho que este hongo disminuya notablemente su recolección.

Fotos: Eduardo Sanhueza

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Denuncian Riesgo ecológico en Valle de Cayucupil


Muchos artículos de nuestra página hacían alusión a este hecho, pero bueno después de una larga espera, se registran antecedentes en esta materia, es así como extraíamos el articulo publicado por Mauricio Muñoz, donde se reafirma la postura que hemos seguido durante este tiempo.

Hace algunos meses, quien me envía los antecedentes que a continuación expongo, tuvo acceso al diagnóstico que se realizó en las comunidades Mapuche del valle de Cayucupil, en el marco de la elaboración de Planes de Desarrollo del Programa Orígenes.

En este documento se trataba, entre otras temáticas, la situación medioambiental en las cuales se desenvuelven los habitantes del valle de Cayucupil, específicamente la situación de los comuneros Mapuche allí asentados.

En este diagnóstico se identificó a partir de las vivencias de los comuneros las siguientes tres fuentes de contaminación de su entorno:

• Extracción de áridos (ver imagen Butamalal, Google Earth)
• Las actividades productivas de las empresas forestales.
• Y la presencia del vertedero Los Aromos en sector el avellanal, camino a Cayucupil.

Sobre las dos primeras fuentes de contaminación o depredación del entorno natural del valle, los testimonios recogidos hacían referencia a los siguientes efectos para las actividades productivas y la calidad de vida de los comuneros mapuche: Erosión de los suelos productivos, cambios en el cauce natural de los ríos, turbiedad en las aguas, focos de aguas estancadas, inundaciones y aislamiento en los meses de invierno, sequedad de las fuentes de aguas, polinización de árboles frutales, flores y plantas medicinales (para el consumo y comercialización) y el deterioro de los caminos.

Quizás el punto más crítico de este diagnóstico, en lo ambiental, era (y al parecer lo sigue siendo) la presencia del vertedero Los Aromos, que es el centro de acopio de los desechos domiciliarios de las comunas de Cañete y Los Álamos y que se encuentra ubicado en el sector conocido bajo el nombre del Avellanal en camino que conduce hacía Cayucupil.

La gravedad de la situación está, de acuerdo al diagnóstico, en que en los alrededores de este vertederos se le han entregado tierras a dos comunidades Mapuche: Lautaro Cayucupil y Cacique Llancao, está última de más reciente asentamiento y ubicada frente al vertedero.

El número de comuneros que integran o integraban la comunidad Cacique Llancao es de 171 personas, reunidos en 33 hogares, que carecen (o carecían hasta la fecha del diagnóstico, Mayo de 2006) de los servicios básicos de agua potable, electricidad y alcantarillados.

Al no tener agua potable las familias de la comunidad Cacique Llancao deben abastecerse tanto para el consumo como para el lavado de ropa de las aguas proveniente de una vertiente que atraviesa a la comunidad. El problema está en que de la vertiente también sacian su sed las aves carroñeras (los jotes), que abundan este sector producto de la existencia del vertedero.

Pero también porque podría estar una contaminación por la percolación de contaminantes del vertedero hacía las aguas subterráneas destinadas para el consumo humano como para el riego de sus cultivos, situación que estaría poniendo en riesgo la salud de las personas que beben o utilizan estas aguas.

Otro efecto de la contaminación que estaría produciendo el vertedero en las comunidades asentadas en sus cercanías, se haya en la abundante presencia de moscas y ratones, los que podrían convertirse en agentes de transmisión de enfermedades en la población que habita en este sector rural de nuestra comuna.

Algunos artículos relacionados sobre el tema aparecidos en www.cayucupil.tk:

- Explotación de áridos.

- Vertedero Los Aromos.


(*) Mauricio Muñoz Díaz
Ingeniero de Ejecución en Finanzas, Socio y Jefe de Proyectos de la Consultora Pulafquenche, con experiencia de ya 5 años de trabajo con comunidades Mapuche de Tirúa y Cañete.

Fuente: Lanalhue Noticias

Fotos: Archivo - El Alma de Cayucupil

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Historias de mi pueblo: La Mina de José Cebolla

Estos acontecimientos se remontan al año 1939 más o menos. A siete kilómetros, camino a Cayucupil, antiguamente se le llamaba camino del Avellanal, y ahora se le llama “La Variante”. En ese lugar existe una quebrada de norte a sur donde era buscado el tesoro de Pedro de Valdivia, de acuerdo a las siguientes versiones: Cerca del Avellanal, vivía un mapuche llamado José Poico, apodado “José Cebolla”. Él vivía con su esposa y su única hija. Eran muy pobres, lo de más valor que tenían era una yeguita baya, en la que José Cebolla periódicamente venía a Cañete, pero comúnmente se emborrachaba y regresaba sin nada. Muy a menudo se le veía trabajar en joyas de plata, que luego vendía o cambiaba por víveres en Cañete.

Llegó un día en que su hija recibió el don de machi, y él comenzó a hacerle los atuendos en plata. Siempre lo veían internarse en el Avellanal con un martillo y un cincel, y sus vecinos lo veían trabajar en su casa con pequeños trocitos de plata, los cuales machacaba y fabricaba las joyas y, en esa forma, él terminó de hacer todas las piezas para vestir a su hija Juanita. Pasan algunos años, y cierto día José Cebolla intentó negociar con un vecino el secreto de la mina de plata a cambio de una yunta de novillos, pero esta persona nunca llegó a su casa con los animales, ya que, la gente de ese lugar era muy incrédula y, además, al ver a José Cebolla tan pobre, no le creyeron que hubiese tenido una mina de plata. Aproximadamente en el año 1947, muere su esposa, la que es enterrada cerca del Avellanal, casi a la entrada Este, al lado de un roble. A través de los años, el tronco del árbol toma forma parecida a un caballo. Cada vez que alguien pasaba por el Avellanal, camino a Cayucupil, decía que ahí estaba el caballo de José Cebolla cuidando a su esposa y a su mina de plata, pero otros decían que era el caballo de Don Pedro de Valdivia que quedó esperándolo mientras escondía su tesoro.

Después de algunos años su hija decide venirse a vivir a Cañete, ya que, José Cebolla se enferma y muere en el año 1952, siendo enterrado en el cementerio local. De la machi Juanita no se sabe si aún vive, pero posteriormente, todos los que conocieron a esta machi y conversaron con ella, fueron al Avellanal en busca de esta mina, ya que, se suponía que era el tesoro de Pedro de Valdivia. Pero mucho se comentó de todas las personas que fueron al Avellanal y al internarse allí, sólo escucharon el galope de un caballo, que nunca pudieron ver y se comenta, que era José Cebolla en su yegua que cuidaba la mina de plata, la que hasta ahora no ha sido encontrada. Si en aquellos años algún vecino hubiese llegado a la casa de José Cebolla, con una yunta de novillos a cambio del secreto de la mina de plata, esta historia habría tenido otro curso.

Recopilación realizada por
Edith Soto Flores
Profesora General Básica
Lebu
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Vivencias de micro de campo


Son muchas las características que presentan las micros de campo. Existe el pensar que están repletas de gallinas como en las típicas películas de Cantinflas, no es así, pero su realidad no dista mucho de esto también. Desde que tengo uso de razón viaje en la micro de campo y las anécdotas están a la orden del día.

Un olor extraño

Cuando yo tendría unos 7 años. Íbamos de regreso a Cayucupil, nos disponíamos a pasar por la El Avellanal, una pronunciada cuesta en los primero km de la ruta. En los primeros minutos de viaje se sentía un fuerte olor a quemado, hasta que de un momento a otro un denso humo ocupó la parte delantera del bus y se expandió luego hacia el resto de la maquina.

El miedo se apoderó de los pasajeros, ya que, la primera impresión que sintió la gente era que el bus se estaba incendiando. Se me había olvidado mencionar que a esa altura la micro llevaba capacidad completa.

Así que ni logre saber como desaparecieron los vidrios de la micro, la gente se lanzaba desde los ventanales hacia el suelo, varias personas andaban de compras y platos nuevos se quebraban en el suelo. La sensación que sentí en ese momentos fue terrible, gente llorando por todos lados, sangrando, etc.

Hasta que vino la sorpresa, todo el alboroto que se había generado era por un simple trapo que a los encargados del bus se les había olvidado en medio del motor, ya que habían realizado una limpieza.

Tras unos minutos el bus inicio la marcha nuevamente, pero esta vez una brisa invadía el bus. Mucha gente optó por no tomar el mismo bus para llegar a sus hogares, pero varios de nosotros no teníamos mas opción.

Aún recuerdo la sorpresa de los transeúntes cuando veían pasar una micro sin vidrios. Una historia memorable que solo se vive en un bus de campo.

Crudo invierno

Las pannes -o simplemente conocidas como panas- siempre ocurren cuando uno menos se lo espera y alla estábamos todos abajo del bus esperando que pongan el repuesto de un neumático o esperando otra micro porque la actual ya no tenía arreglo. Así que debíamos cubrir trayectos de 8 km a pie solamente, situación que se hacía insostenible en invierno.

Oh... me acordé del invierno, que lindo era venir en la micro y que el río se desbordara... Allá todos teníamos que bajarnos, sortear una pequeña colina, quedando todos llenos de barro para lograr salir al otro lado. Una vez allí teníamos que irnos en cualquier vehículo que nos llevara.

Un susto grande que recuerdo fue cuando uno de los buses intentó pasar por una acumulación pero quedó en medio de mas un metro de profundidad y el agua comenzó a filtrarse dentro, ademas se paró el motor, menos mal que el motor encendió, porque ya me estaba sacando los zapatos. Distinta suerte habían corrido los pasajeros del bus del mediodía, quienes tuvieron que nadar para salir.

Ahora recuerdo aquello del inmenso sacrificio de viajar en el primer bus de la mañana, apretado contra un fierro o asiento mas de 45 minutos, pero bueno, eso es otra historia.

Yo creo que si volviera a nacer...viajaría en un bus de campo a ojos cerrados...
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Proyectos FONDEVE benefician Cayucupil

El alcalde Jorge Radonich Barra y la Encargada de los Proyectos FONDEVE, Jimena Viches, entregaron nuevos proyectos que van en directo beneficio de la comunidad.
CONSTRUCCIÓN BAÑOS Y COCINA, CAPILLA SAGRADO CORAZON DE JESUS, CAYUCUPIL ”
• APORTE COMUNITARIO $ 420.242 EN MATERIALES (55 % )
• APORTE MUNICIPAL $ 340.980 ( 45 %)
• TOTAL $ 761.000
CONSTRUCCIÓN Y MONTAJE LINEA B.T. DOMICILIARIA, CINCO FAMILIAS SECTOR RURAL SAN ANTONIO “ EL AVELLANAL”
• APORTE COMUNITARIO $ 1.079.000 EN EFECTIVO ( 51%)
• APORTE MUNICIPAL $ 1.000.000 ( 49 %)
• TOTAL $ 2.079.000
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Camino Cayucupil - Cañete avanza lentamente

La villa solo ha recibido arreglos en el sistema de agua potable.
Villa Cayucupil
Salida Villa Cayucupil (sector puente de piedra)
Estado actual Subida el Avellanal